Nuestra Iglesia es la Primera Iglesia Evangélica de Almería. Aquí puedes leer un pequeño resumen de su historia, desde los primeros cristianos evangélicos que la fundaron hasta nuestros días.
Lo primero que se sabe acerca de cristianos evangélicos en Almería viene de principios de siglo. Se sabe de ciertos hermanos convertidos en cortijos por la zona de Níjar, fruto del reparto de biblias y nuevos testamentos por misineros que llegaban hasta esos lugares en burro, portando el material bíblico en las alforjas de estos. Pero la información sobre esto está difusa.
En la capital hubo dos intentos de establecer un lugar de cultos evangélico: uno en la calle La Reina, y otro en las inmediaciones del parque Nicolás Salmerón. Pero ambos intentos fueron infructuosos.
En el año 1935 llegó a nuestra ciudad un misionero con deseos de abrir obra aquí: don Francisco Melbourne. Era de nacionalidad canadiense, pero encomendado por la obra inglesa. Se estableció en una casa en la calle de El Pueblo. La casa constaba de dos plantas. Su vivienda estaba en la planta superior. La planta baja era el local de cultos: el primero de nuestra iglesia. De su labor evangelística se convirtieron algunas personas. Se trataba de un pequeño grupito. En 1936, al estallar la guerra civil en España, todo se complica. El local de cultos se cierra, y las autoridades llevan todo lo que en él encuentran (bancos, himnarios...) a la puerta de Purchena, donde lo queman sin dejar nada. El Sr. Melbourne, aunque con deseos de quedarse, finalmente cede a las insistencias del cónsul británico de abandonar el país.
La iglesia no se disolvió a pesar de los problemas. Aunque don Francisco estuvo en Almería un año escaso dejó un anciano nombrado: don José García Nieto. Los cultos siguieron celebrándose clandestinamente en casa de don José, en la av. Vilches. Aunque fueron años duros la iglesia permaneció.
(continuará)